La Armada de Molina de Segura refuerza la protección submarina con nuevas tecnologías
La Armada española, incluyendo personal y recursos de Molina de Segura, está intensificando sus labores de vigilancia y protección del lecho marino y las infraestructuras críticas submarinas. Dentro del plan 'Armada 2030', la Primera Escuadrilla de Cazaminas y los buzos militares utilizan drones, sónares y vehículos tripulados a distancia para detectar y neutralizar amenazas en aguas españolas y de interés para el país.
El capitán de fragata José María Liarte, director de la Escuela Militar de Buceo en Molina, explica que las operaciones de presencia y vigilancia se extienden a todo el litoral, incluyendo áreas donde se ubican cables de telecomunicaciones y otras infraestructuras, muchas de ellas enterradas a profundidades de unos 2.000 metros en la zona mediterránea.
Una de las amenazas más preocupantes son las minas, que aún permanecen en el fondo del mar, algunas de ellas de la Segunda Guerra Mundial. La Armada emplea cazaminas como el 'Turia' y el 'Tajo' para reconocer y neutralizar estos artefactos, mediante tecnología avanzada y buzos especializados, asegurando la protección en escenarios internacionales y nacionales.
El capitán Molina destaca que, en ocasiones, los equipos tecnológicos como sónar, cámaras y vehículos remotos, se combinan con la labor de buzos, quienes pueden investigar hasta profundidades de 114 metros. Además, en breve, la Armada recibirá nuevos buques de intervención subacuática, como el 'Proserpina' y el 'Poseidón', que ampliarán su capacidad operativa en el fondo marino hasta los 6.000 metros de profundidad.