San Francisco inicia su gran restauración con la capilla de San Antonio
La iglesia de San Francisco de Baena inicia su gran restauración con la recuperación de la capilla de San Antonio y pide apoyo vecinal.
La iglesia de San Francisco de Baena, declarada Bien de Interés Cultural (BIC), ha comenzado las obras de restauración más importantes de las últimas cuatro décadas. La primera actuación se centra en la capilla de San Antonio, cuyo estado era «bastante deficiente» y que ya está restaurada en un 95%, según han informado el párroco, Francisco Flores, y los hermanos mayores Javier Valbuena y Raúl Peña.
Los trabajos siguen un criterio de mínima intervención y priorizan la conservación de los elementos originales. En esta fase se han protegido el retablo y el pavimento, se han realizado labores de limpieza y consolidación, se han eliminado morteros deteriorados y se han tratado grietas y fisuras. También se ha recuperado la pintura mural, especialmente en el exterior de la capilla, la zona más afectada, y se ha intervenido en el sagrario.
Durante la actuación se ha comprobado que el zócalo de mármol de Cabra se encuentra en un estado «prácticamente perfecto», salvo algunos daños puntuales. Además, han aparecido elementos constructivos como un antiguo vano con jambas de sillares y un arco de medio punto, que podría corresponder a una antigua comunicación entre espacios de la primitiva iglesia.
El proyecto completo de esta primera fase supera los 250.000 euros. La parroquia ha solicitado a la Diputación de Córdoba una subvención de 50.000 euros, todavía pendiente de resolución, y ha pedido la colaboración de los vecinos. Para realizar donaciones se han habilitado el Bizum 15005 y la cuenta bancaria ES56-3089-8204-1720-6783-2028. Las aportaciones son desgravables en el IRPF y los primeros 250 euros donados tienen una desgravación del 80%.
Las cofradías con sede canónica en el templo ya están organizando actividades para recaudar fondos. Javier Valbuena ha destacado que la iglesia «es de todos», mientras que Raúl Peña ha recordado que la última intervención importante se realizó a principios de los años 80 con una notable contribución popular.
Peña ha señalado que la actuación actual restaura elementos primitivos dañados por intervenciones sucesivas y, especialmente, por las humedades. El problema afecta a varias capillas laterales y también será necesario revisar los tejados, que llevan años sin mantenimiento. La iglesia, construida en el siglo XVIII con muros de mampostería y morteros de cal, afronta así una intervención que busca recuperar su estado y preservar su patrimonio.
Información elaborada a partir de Diario Córdoba.