El aeródromo de Coscojuela recibe más de 400 vuelos en 2025 y se consolida como atractivo turístico
El aeródromo de Coscojuela de Sobrarbe, en la provincia de Huesca, cerró 2025 con un total de 402 aeronaves recibidas, alcanzando su punto máximo de actividad entre mayo y agosto. La mayor parte de las llegadas proceden de distintas regiones de España, como Cataluña, Aragón, Madrid, Valencia, La Rioja, Valladolid y Ávila, además de vuelos internacionales desde el sur de Francia, Alemania, Países Bajos e Italia.
La infraestructura, gestionada por la asociación deportiva Pirineo Aragonés en colaboración con el ayuntamiento de Aínsa-Sobrarbe, ha visto importantes mejoras en sus instalaciones en los últimos años. Entre ellas, destaca la obra de la cubierta para el camión de rescate y extinción de incendios, que ha supuesto una inversión de más de 5.000 euros, permitiendo proteger y mantener en condiciones óptimas este vehículo crucial para emergencias.
Asimismo, en 2025 se han realizado inversiones en sistemas de emergencia, incluyendo una fuente de energía que garantiza el funcionamiento en caso de fallo eléctrico, y materiales de mantenimiento para asegurar la correcta operatividad del aeródromo. También se han atendido trabajos de mantenimiento en la pista, iluminación, y mejoras en accesos y señalización, para optimizar la seguridad y accesibilidad del espacio.
El aeródromo continúa siendo escenario de jornadas de vuelo y visitas organizadas por diferentes aeródromos de la región y del extranjero, además de eventos formativos y actividades de ocio. La visita del bisnieto de Juan de la Cierva, inventor del autogiro, para su primer vuelo en este tipo de aeronaves, fue uno de los momentos destacados del año, subrayando la relevancia de este espacio en el ámbito aeronáutico.
Para el alcalde de Aínsa-Sobrarbe, Enrique Pueyo, disponer de esta infraestructura en la comarca es un privilegio que contribuye a diversificar la oferta turística y a potenciar la economía local, generando ingresos en alojamientos y restaurantes. El consistorio continúa trabajando en la mejora de las instalaciones, con proyectos como la instalación de una estación meteorológica y asfaltado de pistas, para aumentar la seguridad y capacidad operativa del aeródromo.
Rafael García, gerente de Girolibre, y la asociación Pirineo Aragonés, siguen comprometidos en cuidar este espacio en un entorno privilegiado junto al pantano de Mediano, insistiendo en la importancia de mantener la colaboración con el ayuntamiento para asegurar que el aeródromo siga siendo un recurso útil y disfrutable para todos en la zona.