La teoría que vincula el nombre de Bunyola con los buñuelos
El nombre de Bunyola y el de los buñuelos podrían compartir raíz, según una teoría vinculada al relieve del Castellet.
El nombre de Bunyola y el de los buñuelos podrían compartir una misma raíz lingüística, aunque no existen pruebas de que el municipio recibiera su nombre por elaborar este dulce. La teoría relaciona el topónimo con el relieve montañoso que rodea la localidad y cobra especial protagonismo con la celebración del Día de les Verges, este miércoles 21 de octubre.
El historiador Mateu Morro i Marcé planteó en 2002 que Bunyola podría proceder de la palabra catalana «bony», que significa «bulto» y también describe una elevación del terreno de cima ancha o redondeada. Según esta hipótesis, el nombre haría referencia al Castellet, una pequeña montaña de cima aplanada junto a cuya ladera se desarrolló el núcleo original del municipio.
La palabra «bunyol» también derivaría de «bony», según la interpretación etimológica recogida por Joan Coromines, en este caso por la forma abultada del dulce. La etimología de Bunyola, sin embargo, no está resuelta y también se ha relacionado con términos latinos como vineola y balneola, además de con la voz árabe bunia.
La conexión entre el municipio y los buñuelos también aparece en su escudo, que representa cinco ejemplares mediante una fórmula conocida como heráldica parlante. Jeroni de Berard, en 1789, y Joaquim M. Bover, hacia 1830, ya describieron este símbolo, mientras que Francesc Piferrer lo recogió en 1860 como cinco roscas o buñuelos colocados en aspa.
Hasta la década de 1970, el escudo llegó a mostrar los buñuelos amontonados en un plato. Posteriormente, el Ayuntamiento recuperó la disposición más antigua, con cinco piezas distribuidas en forma de cruz o aspa. La presencia de este motivo también puede verse en distintos elementos del patrimonio local, como el campanario, el portal y la pila bautismal de la iglesia parroquial, así como en su retablo y en las baldosas policromadas.
La relación forma parte de la identidad de Bunyola desde hace generaciones y coincide con una de las tradiciones más arraigadas de Mallorca. Durante Les Verges, vinculadas a Santa Úrsula, los buñuelos, los claveles y las serenatas vuelven a ocupar un lugar destacado en hogares, pastelerías y puestos callejeros de la isla.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.