Cinco rapaces recuperadas vuelven a volar en Los Toruños, en El Puerto, junto a la Bahía de Cádiz
Cinco rapaces recuperadas en los centros de Cádiz y Huelva son liberadas en Los Toruños, El Puerto, con seguimiento científico por GPS.
Cinco rapaces recuperadas en centros de especies amenazadas han sido liberadas en el entorno del Parque Metropolitano de Los Toruños y La Algaida, en El Puerto de Santa María. Se trata de un águila culebrera, un águila calzada, dos cernícalos vulgares y un ratonero común, que habían recibido tratamiento veterinario desde septiembre tras superar fracturas en las alas, desnutrición avanzada e infecciones graves. Los ejemplares procedían del Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) de la Duna de San Antón, en El Puerto, y del de las Marismas del Odiel, en Huelva.
El acto, convocado por la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía dentro de la Semana de la Sostenibilidad, contó con la presencia de la consejera Fina Martínez, la delegada del Gobierno andaluz en Cádiz, Mercedes Colombo, el delegado territorial Óscar Curtido, el coordinador provincial de los Agentes Medioambientales, José Joaquín Aniceto, y David Gimeno, coordinador provincial de la Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía (AMAYA). El alcalde de El Puerto, Germán Beardo, estaba previsto que asistiera, pero no pudo acudir, por lo que le representó el segundo teniente de alcalde y concejal de Medio Ambiente, Jesús Garay.
Según Fina Martínez, la liberación solo se produce cuando el personal constata que las aves tienen garantías y habilidades suficientes para sobrevivir en su medio natural. La consejera agradeció la dedicación de los equipos de recuperación. Durante su recuperación, algunos ejemplares necesitaron rehabilitación muscular y adaptación a otros individuos de su especie.
Los Toruños es una de las zonas donde nidifica la gaviota, que reaccionó defendiendo con firmeza sus huevos y crías ante la llegada de las nuevas aves. Para vigilar su evolución, las rapaces contarán con un seguimiento científico mediante anillamiento, y el ratonero común lleva un dispositivo GPS que permitirá estudiar su integración en el medio tras la liberación. Los datos servirán para mejorar futuros procesos de recuperación y conservación de la biodiversidad.
Información elaborada a partir de Diario de Cádiz.