La corbeta saudí ‘Neom’ ya está a flote en los astilleros de San Fernando
La corbeta saudí ‘Neom’ ya está a flote en San Fernando dentro del programa de Navantia, que genera millones de horas de trabajo en la Bahía.
La corbeta ‘Neom’, el séptimo buque de esta clase que Navantia construye para la Marina saudí, ya está a flote tras su botadura este domingo en San Fernando. El programa contempla hasta nueve barcos y la segunda serie de tres unidades se fabrica entre las instalaciones de San Fernando y Puerto Real, con entregas previstas hasta 2029.
Los buques pertenecen a la clase Al-Jubail y están basados en el diseño Avante 2200 de Navantia. Son corbetas polivalentes destinadas a tareas de vigilancia y control del tráfico marítimo, búsqueda y rescate, asistencia a otros buques y defensa de activos estratégicos. También cuentan con capacidades antisubmarinas, antiaéreas, antisuperficie y de guerra electrónica.
Las corbetas tienen 104 metros de eslora, 14 metros de manga y capacidad para transportar a 102 personas entre dotación y pasaje. El diseño se adaptó a los requisitos saudíes, con especial atención a la supervivencia y a la operación en temperaturas extremas, e incluye una cubierta de vuelo para un helicóptero.
En cuanto al armamento, incorporan un sistema de artillería naval Leonardo Super Rapid de 76,6 milímetros, un sistema de lanzamiento vertical de misiles de 16 celdas, dos lanzadores cuádruples de misiles Harpoon, dos estaciones remotas de 12,7 milímetros, un sistema CIWS Rheinmetall Oerlikon Millenium de 35 milímetros y dos lanzadores triples de torpedos antisubmarinos de 324 milímetros.
Tras la botadura, la ‘Neom’ entra en la fase de armamento, con la instalación de bombas, tuberías, sistemas de refrigeración y cableado. El objetivo principal es poner en marcha los generadores y la planta eléctrica, un proceso que se realiza ya en el agua para refrigerar los motores con agua salada. La primera unidad de esta segunda fase, la ‘Almadinah’, fue botada a mediados de junio y la tercera, la ‘Alula’, tiene prevista su botadura en febrero.
El contrato supone una carga de trabajo estimada en cuatro millones de horas para la Bahía de Cádiz y una media diaria de 2.200 empleos cualificados, según los datos ofrecidos por Navantia. En el programa participan más de 20 empresas auxiliares y 50 suministradores de varios países. El acuerdo también incluye apoyo logístico, formación de las tripulaciones y la preparación de un centenar de ingenieros saudíes.
Información elaborada a partir de Diario de Cádiz.