Cangas negocia con Abanca la cesión municipal de la Lagoa de Massó
Cangas ultima con Abanca la cesión municipal de la Lagoa de Massó para recuperar su fauna, vegetación y humedal.
El Concello de Cangas y Abanca ultiman un acuerdo para que la entidad financiera ceda al municipio la propiedad de la Lagoa de A Congorza, en Massó. La operación no sería una compra ni una expropiación, sino una cesión, según la información trasladada por el concejal de Medio Ambiente a varios colectivos ecologistas.
Las negociaciones forman parte de un proyecto de recuperación y regeneración del humedal, catalogado por la Xunta de Galicia. El objetivo es recuperar la fauna y la vegetación de la laguna y eliminar las especies invasoras, con la colaboración del Concello y de las asociaciones ecologistas.
La actuación se vincula también a la musealización del antiguo matadero, un proyecto impulsado por el colectivo Pedra Amarrada, que cuenta con un convenio firmado con el Concello de Cangas. La entidad solicitó una ayuda de 70.000 euros del GAL y prevé optar a otros fondos europeos destinados a convertir Punta Corveiro en un espacio relacionado con el mundo de las ballenas.
La laguna permanece vallada por motivos de seguridad. El texto señala que sus aguas están afectadas por un exceso de nutrientes y que la propiedad instaló el cierre para impedir el acceso de personas ajenas. El Concello había pedido también que se colocase un cartel de peligro. «Queramos o no es una propiedad privada y los dueños deben adoptar las medidas oportunas para garantizar la seguridad», se indica en relación con esta situación.
En el verano y el otoño de 2024 aparecieron patos muertos en la zona. Los análisis realizados por técnicos de la Consellería de Medio Ambiente atribuyeron ambas mortandades al botulismo, no a la gripe aviar. Aquel episodio afectó a prácticamente todos los patos que habitualmente vivían en la laguna, mientras que las garzas resistieron el brote.
El cierre ha impedido el acceso de visitantes a este humedal de Massó, que antes atraía a personas interesadas en observar la fauna local. Los expertos y colectivos ecologistas consideran conveniente renovar el agua estancada, aunque las condiciones actuales han llevado a priorizar la seguridad frente al uso turístico del espacio.
Información elaborada a partir de Faro de Vigo.