Castrillo de la Guareña: historia, patrimonio y paisajes junto al Guareña
Castrillo de la Guareña reúne patrimonio histórico, restos arqueológicos, paisajes del valle del Guareña y buenas comunicaciones.
Castrillo de la Guareña se asienta en el valle del río que da nombre al municipio, a 53 kilómetros de Zamora y a 16 de Fuentesaúco. Su proximidad a la autovía de Tordesillas a Portugal, con acceso al pueblo, y a la carretera nacional 620 ha favorecido históricamente el tránsito y la actividad económica local.
El término destaca por sus tierras fértiles, especialmente junto al río, donde existen algunas zonas de regadío. Las riberas, pobladas de alamedas, se completan con pinares en las laderas orientales, mientras que en la zona de Los Llanos permanecen antiguas casas vinculadas al trabajo agrícola.
El municipio conserva una importante huella arqueológica. En el cerro que domina el valle se situó un antiguo poblado fortificado, posiblemente vacceo, y en distintos pagos se han localizado restos de la Edad del Bronce, de la Primera Edad del Hierro y de época romana. También se documenta la primera referencia escrita a la localidad en 1116, bajo el nombre de Castrello de Villavite.
La historia de Castrillo quedó marcada por la Guerra de la Independencia. En julio de 1812, durante la llamada Marcha Paralela, las tropas aliadas y francesas avanzaron por ambas orillas del Guareña. El enfrentamiento en el entorno terminó con la destrucción del castillo y el incendio del pueblo, que tuvo que ser reconstruido.
Ese proceso dejó en el casco urbano casas de ladrillo macizo y tapial, además de una plaza en la que se encuentran el Ayuntamiento y el frontón. Entre los elementos patrimoniales también figuran el puente de la carretera, construido en 1898, los restos del antiguo molino y las bodegas excavadas en el cerro.
El patrimonio religioso incluye la iglesia de San Juan Bautista, inaugurada en 1965, y la ermita del Santo Cristo de la Salud, un edificio rectangular del siglo XVII situado a la salida hacia Zamora. La localidad, que tiene categoría de villa, combina así su entorno agrícola y natural con vestigios de una historia que abarca desde la Antigüedad hasta la época contemporánea.
Información elaborada a partir de La Opinión de Zamora.