Ceuta evidencia el desconcierto de España y la UE ante la crisis europea
La crisis de Ceuta refleja, según Fernando Jáuregui, el desconcierto de España y la falta de solidaridad y liderazgo de la Unión Europea.
La crisis vivida en Ceuta pone de manifiesto, según Fernando Jáuregui, la falta de previsión del Gobierno español y el desamparo de España por parte de la Unión Europea durante más de un mes.
El periodista considera que lo ocurrido en la ciudad autónoma fronteriza no puede atribuirse únicamente a la incompetencia del Ejecutivo. A su juicio, los países comunitarios también deberían haber sido más conscientes del riesgo que entraña una inmigración masiva, mal planificada y peor gestionada.
Jáuregui reclama que Europa muestre una mayor solidaridad con España ante situaciones de esta gravedad. En su opinión, la respuesta europea ha consistido más en criticar a posteriori que en prestar ayuda cuando era necesario, mientras el Gobierno de Pedro Sánchez tampoco habría explicado adecuadamente lo sucedido.
El artículo sostiene que la Unión Europea está perdiendo peso e influencia como líder occidental. La falta de una respuesta firme ante distintas decisiones internacionales y la creciente dependencia de los acontecimientos impulsados por Estados Unidos son, a su juicio, síntomas de esa debilidad.
También alerta del avance de las fuerzas populistas y ultraderechistas en varios países europeos, así como del riesgo para la actual mayoría formada por populares, socialdemócratas y liberales en el Parlamento Europeo. Jáuregui critica que las formaciones políticas estén más centradas en la lucha por el poder que en afrontar los grandes desafíos comunes.
El autor concluye que Europa se ha convertido en un espacio asociado al ocio, la cultura y los programas de movilidad, pero carece de una respuesta política y estratégica a la altura de los retos actuales. La crisis de Ceuta aparece así como otro ejemplo de una Unión Europea desorientada y poco solidaria con España.