El oso pardo cantábrico supera ya los 400 ejemplares según estimación de la FOA
La FOA estima que el oso pardo cantábrico supera los 400 ejemplares, pero pide un nuevo censo y advierte de que aún no se ha alcanzado la meta.
La recuperación del oso pardo cantábrico abre una nueva etapa en Asturias, con la necesidad de conocer con más precisión cuántos ejemplares hay y de adaptar la convivencia con las personas. Nicanor Fernández, presidente de la Fundación Oso de Asturias (FOA), estima que el conjunto de la población cantábrica supera probablemente los 400 animales, una cifra sin precedentes si se compara con los unos 80 ejemplares que había en la década de los 80 del siglo pasado. No obstante, se trata de una estimación y no del resultado de un nuevo recuento, por lo que Fernández considera necesario repetir el muestreo coordinado entre las comunidades autónomas y el Ministerio de Transición Ecológica (MITECO).
El presidente de la FOA advierte de que la mejoría no significa que se haya alcanzado el objetivo. Aunque el oso figura como especie en peligro de extinción en el Catálogo regional de Asturias desde 1990 y en el Catálogo Español desde 2011, Fernández considera prematuro plantear un cambio de categoría: «Es pronto. Es un camino largo que se recorrió, pero no lo hemos recorrido del todo». Según su postura, cualquier retroceso podría comprometer lo logrado y las medidas deben ajustarse a la nueva situación.
Entre los avances destaca la conexión entre los núcleos oriental y occidental de la población en Asturias, cuya separación dificultaba el intercambio genético y la expansión territorial. Fernández explica que ya se ha documentado el paso de ejemplares por túneles y bajo viaductos, lo que permite superar algunas barreras de infraestructuras, aunque facilitar esa conexión sigue siendo uno de los retos de conservación.
El escenario se vuelve también más complejo por el aumento de personas que practican deporte o realizan otras actividades en el medio natural, así como por los cambios climáticos que afectan a la alimentación y a algunas costumbres de los animales. En ese contexto, Fernández reclama «un trabajo continuado».
En cuanto a la ganadería, el presidente de la FOA defiende un diálogo permanente con los profesionales y la Administración. Considera que los daños del oso sobre la cabaña ganadera son reducidos y no comparables a los que causan otras especies, pero reclama resarcir los daños comprobados y promover buenas prácticas. Respecto al turismo, afirma que «el oso es una marca impagable», aunque advierte del riesgo de acercarse demasiado para obtener mejores observaciones, y pide respetar las áreas restringidas, las distancias de seguridad y las normas, especialmente durante la época de cría.
La Fundación pide además más recursos para la preservación de los hábitats y para mejorar las instalaciones de recuperación de ejemplares con dificultades, y destaca que unos 10.000 escolares y estudiantes participan cada año en sus actividades de educación ambiental. Aunque la noticia se refiere a Asturias y a toda la población cantábrica, se publica en Córdoba como información de ámbito provincial, sin datos específicos sobre la provincia.
Información elaborada a partir de Diario Córdoba.