La igualdad efectiva, clave para garantizar la libertad y la democracia
La igualdad material y los servicios públicos son claves para que la libertad y la democracia sean reales y efectivas, según el análisis.
El análisis defiende que la igualdad efectiva debe ser una prioridad de los poderes públicos para que la libertad y la democracia sean reales, a partir de los principios recogidos en la Constitución española.
El texto distingue entre la igualdad formal, entendida como igualdad ante la ley y prohibición de cualquier discriminación, y la igualdad material, que exige que las personas tengan oportunidades reales con independencia de su situación personal, laboral o económica.
Esta segunda dimensión aparece vinculada al artículo 9.2 de la Constitución, que encomienda a los poderes públicos promover las condiciones necesarias para que la libertad y la igualdad sean reales y efectivas, además de eliminar los obstáculos que dificulten su plenitud.
Para cumplir ese mandato, el artículo reclama servicios y políticas públicas dotados de recursos suficientes, así como la garantía de los derechos y libertades reconocidos en la Constitución. También advierte de que la eliminación de servicios públicos puede provocar empobrecimiento social y desigualdad real.
El texto sostiene que, si fueran necesarios más recursos, deberían reclamarse mayores aportaciones a quienes más tienen mediante el principio de progresividad fiscal recogido en el artículo 31. La conclusión es que no puede existir libertad plena sin igualdad efectiva, ni democracia sin libertad real.
La reflexión, publicada en Córdoba, aborda principios constitucionales que afectan al conjunto de la sociedad y al funcionamiento de los poderes públicos, también en la provincia.
Información elaborada a partir de El Día de Córdoba.