Bélgica aplaza la dimisión de De Wever tras el fracaso del acuerdo presupuestario
El primer ministro belga presenta su dimisión tras el fracaso del acuerdo sobre presupuestos y recortes de 10.000 millones; el rey la deja en suspenso.
El primer ministro belga, Bart de Wever, presentó este lunes su dimisión ante el rey Felipe, después de que el Gobierno federal constatara de madrugada que los cinco partidos de la coalición no logran acordar los presupuestos de 2027 ni un plan de recortes de 10.000 millones de euros hasta 2029. La Casa Real ha dejado la dimisión en suspenso y abrirá una ronda de consultas con el resto de socios antes de decidir.
En un comunicado institucional, la Casa Real lamentó la falta de acuerdo para dotar al país de un presupuesto creíble y subrayó que, en un contexto de gran incertidumbre geopolítica y de retos económicos importantes, Bélgica no puede permitirse una crisis política prolongada. El rey insta a todas las partes a anteponer el interés general y el espíritu de compromiso. Felipe volverá a recibir a De Wever este viernes, tras reunirse con las formaciones políticas.
El origen del bloqueo está en las diferencias fiscales entre los socios. El centroderechista francófono Movimiento Reformista (MR) choca con el centroizquierda flamenco Vooruit y con el centrista francófono Les Engagés. En la coalición participan también la Alianza Flamenca (N-VA), de De Wever, y el Partido Demócrata Cristiano y Flamenco (CD&V).
Según el diario Le Soir, en las negociaciones nocturnas se barajaron subir un punto el IVA, recortar en sanidad y congelar la indexación salarial y de prestaciones sociales. La propuesta de subir el IVA fue vetada por el MR, los recortes en sanidad fueron bloqueados por Vooruit, y la congelación no prosperó. Algunos partidos plantearon reducir el ajuste a 8.000 millones de euros, pero De Wever la rechazó por el riesgo de una rebaja de la calificación crediticia de Bélgica. También descartó aprobar asignaciones presupuestarias mensuales provisionales, que permitirían congelar las cuentas del año anterior.
El estancamiento llega en medio de un fuerte malestar social. A mediados de octubre, las protestas contra los recortes en educación y policía, y contra el auge de la extrema derecha, se saldaron con cerca de 200 detenidos. Las organizaciones sociales han convocado una nueva huelga para el 23 de noviembre.
Aunque se trata de una noticia de ámbito belga, su seguimiento puede interesar a los donostiarras por el peso de la crisis política en la Unión Europea y por la atención a los procesos de recorte del gasto público en otros países.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.