Una donostiarra denuncia la falta de arrepentimiento tras un atropello con fuga
Una donostiarra atropellada frente a la Policlínica de Donostia critica la sentencia al conductor, condenado a pagar 24.000 euros.
Una donostiarra que fue atropellada cuando se dirigía a trabajar como enfermera en la Policlínica de Donostia ha criticado la sentencia dictada por el accidente, ocurrido el 9 de septiembre de 2022 en un paso de cebra de la rotonda situada frente al centro sanitario. El conductor, que circulaba mirando el móvil, huyó tras lanzar a la víctima más de diez metros y fue detenido días después gracias a las cámaras de seguridad y a la difusión del caso.
El juicio comenzó el último día de junio de este año y la resolución se conoció a principios de septiembre. El conductor ha sido condenado a dos años y medio de cárcel, pena que no cumplirá, y al pago de 24.000 euros por el atropello y la huida. La sentencia descarta que los hechos fueran constitutivos de una imprudencia grave porque no se pudo concluir que circulase a más de 60 kilómetros por hora, el límite permitido en esa vía urbana.
La víctima sufrió un traumatismo craneoencefálico y policontusiones, y permaneció 176 días en rehabilitación. Pasó tres días en la UCI y varias semanas ingresada, además de afrontar posteriormente problemas de sensibilidad al ruido y a la luz, pérdida de masa muscular y dificultades para reincorporarse a su trabajo en la UCI. También recibió atención psicológica para tratar las secuelas del atropello.
A.P. ha explicado que no recuerda el momento del impacto y que conoció los detalles por los testimonios de otras personas. Su prima C.L. fue avisada del accidente y recordó la incertidumbre de la familia hasta que los médicos confirmaron que la herida se encontraba estable.
La enfermera considera que la sentencia no refleja la gravedad de lo ocurrido y lamenta que el conductor no mostrara arrepentimiento durante el juicio. “Lo que creo que queda claro con este tipo de sentencia es que la justicia no existe”, ha declarado. A.P. también se pregunta qué habría sucedido si hubiera muerto y señala que dispone de tiempo para recurrir, aunque deja la decisión en manos de su abogada.
Cuatro años después del atropello, A.P. asegura que ha retomado su vida, aunque todavía arrastra algunos traumas. Pese a no estar conforme con el resultado judicial, afirma que quiere seguir adelante y disfrutar de las personas y circunstancias positivas que tiene a su alrededor.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.