La cuenca submarina de Formentera conserva un margen oceánico mesozoico
Un estudio identifica bajo el mar al sur de Formentera estructuras mesozoicas vinculadas a un antiguo margen pasivo de la Tethys.
Un estudio científico ha reconstruido parte de la historia geológica bajo el mar al sur de Ibiza y Formentera. Según sus autores, la cuenca de Formentera no se formó principalmente en época reciente, sino que conserva una estructura originada durante el Mesozoico, la llamada era de los dinosaurios, entre hace 252 y 66 millones de años.
La investigación, realizada por Fadl Raad, Agnès Maillard, Eduard Roca y Johanna Lofi, analiza datos sísmicos del subsuelo marino. La cuenca se encuentra entre la plataforma meridional de Formentera y el escarpe de Émile Baudot, a profundidades de entre 1.500 y 1.800 metros.
Los investigadores interpretan esta zona como un sistema de medios graben mesozoicos: depresiones formadas cuando la corteza terrestre se estira y se fractura mediante fallas normales. Estas estructuras estarían relacionadas con la apertura de la antigua Tethys liguro-magrebí, que separaba esta región del norte de África.
El estudio considera que la cuenca y el margen situado al sur de Formentera son restos de un antiguo margen pasivo, es decir, una zona de transición entre una masa continental y un dominio oceánico que se estaba formando o ampliando. Esto no significa que exista actualmente un océano bajo la isla.
Otro elemento clave es la presencia de sal del Triásico en profundidad. Esta capa actuó como un nivel de despegue sobre el que se desplazaron y deformaron los materiales superiores, y ayuda a explicar la existencia de fallas, diapiros de sal y pliegues de cobertura. Después de la formación mesozoica, la zona acumuló sedimentos mucho más recientes, incluidos materiales del Mioceno y el Plioceno.
Información elaborada a partir de Noudiari (Eivissa).