Laida, memoria y patrimonio de un núcleo ligado a Ibarrangelu
Un libro de Julio Ruiz de Velasco recupera la historia de Laida, núcleo de Ibarrangelu ligado a la vida y el patrimonio de Urdaibai.
Laida, perteneciente a Ibarrangelu, fue mucho más que una playa. El arenal llegó a reunir una fonda, varias tabernas, una casa de baños, carabineros, boteros y familias que encontraron allí su forma de vida, según recoge Julio Ruiz de Velasco en su libro Laida en Ibarrangelu. Un poco de historia.
El autor, residente habitual de Urdaibai, ha recopilado durante casi medio siglo imágenes, documentos y testimonios sobre este enclave. «Quiero evitar que este patrimonio de recuerdos se pierda en el olvido», explica. Ruiz de Velasco resume que Laida «sigue siendo un pequeño pueblo en torno al arenal».
Una fotografía de 1862 muestra ya el entorno natural, al que entonces se llegaba desde Akorda por Gametxo, sobre Antzora, o en embarcación desde Sukarrieta. El acceso cambió a comienzos del siglo XX: la carretera desde Ibarrangelu llegó hasta Laida en 1902, mientras que la vía que bordeaba el estuario desde Gautegiz Arteaga alcanzó primero Kanala y después la playa.
La mejora de las comunicaciones transformó Laida, que «dejó de ser un lugar de paso a convertirse en un núcleo de población», señala el autor. La primera casa construida a nivel del mar se levantó hacia 1818 y funcionó como taberna, tienda de ultramarinos y comercio de vinos, licores y alpargatas; en la planta superior vivía la maestra.
Con el tiempo se sumaron más viviendas, negocios y familias. Los Lafuente-Bidaeche instalaron uno de los primeros chiringuitos y ofrecieron casetas y lonas para los bañistas. Algunas construcciones han desaparecido, como Anacabena, derribada en 2022.
El libro también repasa los proyectos que pudieron cambiar el futuro de Urdaibai entre 1960 y 1970, con urbanizaciones, puertos deportivos, canalizaciones, desecación de marismas y un espigón en Santa Catalina, en Mundaka. El plan no se ejecutó por completo, aunque sí se construyeron algunos edificios conocidos como la «máquina de escribir» por su disposición escalonada.
Información elaborada a partir de El Correo (Bizkaia).