La marisma de Irun gana protagonismo por su potencial para almacenar carbono
La marisma de Irun centra una ponencia de Uhinak por su potencial para almacenar carbono azul y su futura renaturalización.
La marisma de Irun y el futuro de las cinco hectáreas situadas entre el parque ecológico y la variante, detrás de Los Planetas y junto al instituto Plaiaundi, centraron una de las intervenciones de la conferencia Uhinak. El investigador de Azti Roland Garnier explicó el potencial de estos terrenos para el secuestro de carbono azul y su posible recuperación como marisma.
La actuación está pendiente de financiación a través del programa estatal Life Humedales, con fondos de la Unión Europea. Según detalló Garnier, la retirada de las barreras artificiales construidas en su día por los propietarios de las huertas ya ha permitido que el agua de las mareas entre en la zona.
El investigador señaló que, de forma espontánea, ha comenzado a aparecer vegetación propia de marisma. La evolución del espacio se controla mediante cámaras de videometría, como sucede también en las marismas restauradas de Jaitzubia. Estos datos servirán para planificar la futura renaturalización de la parcela de Plaiaundi y estudiar los efectos de las mareas en entornos restaurados y sin restaurar.
Garnier había guiado el día anterior una visita al parque ecológico para cerca de 70 participantes de la Asamblea General del programa europeo Regions 4 Climate, organizada por el Gobierno Vasco y con Ficoba como sede operativa. Algunos de ellos recorrieron también las hectáreas pendientes de recuperación.
La bahía de Txingudi volvió a ser protagonista en la última comunicación de la jornada, a cargo de Raúl Castro-Uranga, también de Azti. Su intervención combinó historia, música, literatura, religión y el Atlas emocional del Bidasoa para defender la conservación de la naturaleza desde una perspectiva cercana a lo artístico.
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.