Domingo de Salazar, el vecino de Labastida que fue obispo de Manila
El labastidarra Domingo de Salazar fue el primer obispo de Manila y defendió a los indígenas durante el siglo XVI.
Domingo de Salazar, nacido según algunas fuentes en Labastida en 1512, llegó a convertirse en el primer obispo de Manila y en una figura destacada de la evangelización española en América y Filipinas. Sus vecinos le han dedicado una calle en la localidad alavesa.
Hijo de Diego López de Salazar y Ana de Cariga, pertenecientes a familias acomodadas de Rioja Alavesa, comenzó sus estudios en la Universidad de Salamanca a los 15 años. Allí coincidió con el entorno intelectual de Francisco de Vitoria y recibió la influencia de las ideas que defendían los derechos de los indígenas.
Tras estudiar Derecho y entrar en la orden dominicana en 1545, Salazar viajó a Nueva España en 1553. Ejerció como misionero en Oaxaca y participó en tareas vinculadas a la Inquisición. Su defensa de los indígenas le llevó a protestar contra el cobro de indulgencias a los nativos y a enfrentarse a los intereses de conquistadores y encomenderos.
Felipe II le nombró obispo de Manila y embarcó hacia Filipinas en 1580. Desde allí impulsó un sínodo sobre las relaciones entre las autoridades, los indígenas y los misioneros. También participó inicialmente en los planes para evangelizar China, aunque terminó oponiéndose a una invasión armada por sus enfrentamientos con los jesuitas y por su propia evolución de criterio.
El obispo labastidarra defendió asimismo a los nativos filipinos en materia de impuestos y reclamó más misioneros y obispados para el archipiélago. Murió en 1594 en el convento de Santo Tomás de Madrid, donde fue enterrado. El artículo reivindica su figura como uno de los personajes alaveses destacados del siglo XVI.
Información elaborada a partir de El Correo (Álava).