Restauran el Cristo de San Miguel para recuperar su policromía original
Dos restauradoras recuperan en Legazpi la policromía del Cristo de San Miguel, que estará listo para la procesión del Domingo de Ramos.
Nahia Alberdi y Sara Illarramendi trabajan desde hace un mes en la restauración del Cristo de San Miguel, en la parroquia Nuestra Señora de la Asunción de Legazpi. Las técnicas de conservación y restauración de bienes culturales ya han dedicado unas 30 horas a recuperar la policromía que pudo lucir la talla hace más de 300 años.
La pieza, probablemente del siglo XVIII y de autor desconocido, se encuentra en buen estado estructural. La intervención se centra en retirar la suciedad superficial y un barniz oxidado que ha amarilleado con el tiempo, para después estabilizar la estructura y la policromía, reparar las zonas levantadas y las lagunas y aplicar una nueva protección.
Durante el proceso han detectado repintes en áreas donde originalmente había sangre, por lo que la imagen recuperará colores más vivos y una mayor presencia de este elemento. Las restauradoras explican que su trabajo tiene una base científica e incluye conocimientos de química, además del uso de productos reversibles siempre que es posible.
Alberdi y Illarramendi acuden los fines de semana al local parroquial y trabajan entre cinco y seis horas cada día. También han añadido jornadas los miércoles para avanzar en la intervención, que estará terminada para la procesión del Domingo de Ramos.
El Cristo de San Miguel tiene un especial arraigo en Telleriarte. Según Ricardo y Juan Mari Burguera, miembros del grupo de mantenimiento de la parroquia, la talla estuvo antiguamente en la ermita de San Miguel y durante un tiempo era portada por vecinos de ese barrio en la procesión de Semana Santa. Su traslado a la parroquia pudo producirse entre 1960 y 1970, aunque no existe documentación que confirme el año.
La parroquia permitirá conocer el proceso de restauración el próximo 11 de octubre, domingo, a las 13.00 horas. La ubicación habitual de la talla es la pared sur del templo, junto al Santo Sepulcro.
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.