El camión militar que también marcó la historia forestal de Lekeitio
Un GMC militar que sigue trabajando en Markina recuerda el papel de estos camiones en la actividad forestal de Lekeitio.
Un camión militar estadounidense GMC CCKW 353 de más de ocho décadas sigue trabajando en un caserío de Markina, donde su propietario, Abel Ibarluzea, lo utiliza para transportar troncos por caminos rurales. El modelo también está vinculado a Lekeitio: la antigua empresa Maderas Lekeitio llegó a contar, al parecer, con entre siete y diez unidades.
El GMC CCKW fue fabricado por General Motors entre 1941 y 1945 como vehículo logístico para la Segunda Guerra Mundial. Con una capacidad de 2,5 toneladas y tracción 6x6, transportaba tropas, munición, combustible y alimentos por terrenos difíciles. De la serie se produjeron unas 562.750 unidades, y la cifra superó las 800.000 al sumar las de otros fabricantes.
El camión de Markina pertenece a la versión 353, de chasis largo, con un motor de seis cilindros y unos 104 caballos de potencia. Puede alcanzar alrededor de 72 kilómetros por hora. Ibarluzea explica que conserva parte del sistema original, aunque ha sido adaptado con los años a las necesidades de los caseríos.
«Aquí se utilizaron mucho en serrerías. Su llegada supuso un avance muy importante para levantar troncos. En la antigua Maderas Lekeitio contaban al parecer con unas siete o diez unidades», señala el propietario. Estos vehículos se vendían en Bilbao, en los bajos del puente de Deusto, y desde los años cuarenta resultaron importantes para el trabajo forestal en Bizkaia.
El GMC también tuvo un papel destacado en el Red Ball Express, la red de convoyes que abasteció a las tropas aliadas tras el avance desde Normandía en 1944. Sin embargo, Ibarluzea advierte de que no puede confirmar que su unidad concreta participara en aquel episodio sin conocer su placa de identificación y su número de bastidor.
Tras los Pactos de Madrid de 1953 llegaron a España cerca de un millar de camiones GMC procedentes de Estados Unidos. Muchos pasaron posteriormente al ámbito civil. Mantener hoy uno de estos vehículos requiere encontrar piezas, reparar averías y dedicar tiempo y dinero, pero el ejemplar de Markina continúa recorriendo las pistas del caserío, cargado de madera y de una historia que también dejó huella en Lekeitio.
Información elaborada a partir de El Correo (Bizkaia).