El sarcófago de San Alvito que alimenta una leyenda en la Catedral de León
La abertura del antiguo sarcófago de San Alvito mantiene viva una tradición popular en la Catedral de León.
Una abertura en el antiguo sarcófago de San Alvito, en la Catedral de León, se ha convertido en una tradición para visitantes, leoneses y estudiantes, que introducen la cabeza para pedir un deseo y, según la creencia popular, adquirir sabiduría.
El experto en mitos y leyendas de León sitúa el origen de esta historia probablemente en la época de la Inquisición. Según explica, a las mujeres acusadas de adulterio se les introducía la cabeza en el sepulcro y, si el agujero se cerraba, se las consideraba culpables.
Con el paso del tiempo, aquel relato se transformó en una leyenda de final feliz, similar a la tradición de la «Boca de la Verità» de Roma, aunque en León se sustituye la mano por la cabeza. Un influencer de viajes que recorre España también se ha hecho eco de esta costumbre durante su visita a la ciudad.
El Cabildo catedralicio se muestra escéptico ante la interpretación legendaria y se centra en la historia del sepulcro. Máximo Gómez Rascón, responsable de patrimonio del templo, explica que se trata de una tumba del siglo XII que contenía los restos de San Alvito, obispo de León entre 1057 y 1063.
San Alvito promovió la llegada a León de los restos de San Isidoro desde Sevilla. Hasta el siglo XVI, su enterramiento estuvo en la actual capilla de Santa Teresa, bajo un pilar cuya inscripción todavía recuerda aquella ubicación.
El sarcófago fue trasladado después a uno de los arcos del ábside central, construido por Juan de Badajoz durante la renovación renacentista de la Catedral. Hoy, una rosa ocupa el interior del antiguo sepulcro agujereado, mientras los restos del santo reposan en un sepulcro artístico sobre el arco que lleva su nombre.
Información elaborada a partir de Leonoticias.