Los vecinos del Barrio Húmedo de León denuncian peleas, destrozos y falta de control del ocio nocturno
León Típico denuncia peleas, destrozos y suciedad en el Barrio Húmedo y acusa al Ayuntamiento de no aplicar las ordenanzas del ocio nocturno.
La asociación vecinal León Típico denuncia que el Barrio Húmedo de León vive un deterioro de la convivencia por peleas, destrozos en el mobiliario urbano, suciedad y ocupación de la vía pública, y acusa al Ayuntamiento de no actuar con la contundencia necesaria. Según la entidad, que agrupa alrededor de 150 integrantes, la situación es «insostenible», y sus miembros aseguran disponer de fotografías, vídeos y documentación que respaldan sus denuncias.
Entre sus principales quejas figuran los episodios de violencia y los comportamientos incívicos durante la noche. Los vecinos mencionan «peleas, agresiones, cristales rotos, orina y vómitos en las calles», además de daños en el mobiliario urbano y problemas en los portales y las viviendas. La asociación subraya que su crítica no va dirigida a la hostelería tradicional ni a festividades como San Froilán, sino a que el ocio nocturno perjudique el descanso de quienes viven en el casco histórico.
La crítica se dirige especialmente a la actuación municipal. León Típico considera que el problema no se resuelve solo con declaraciones o medidas puntuales, sino aplicando de forma efectiva las ordenanzas que regulan la hostelería, las terrazas y el uso del espacio público. Recuerdan que el casco antiguo cuenta con una declaración de Zona Acústicamente Saturada (ZAS) y reclaman más vigilancia policial, control de los incumplimientos y medidas que compatibilicen la actividad nocturna con el derecho al descanso.
Los representantes de la asociación también cuestionan un modelo que, a su juicio, prioriza la afluencia de turistas y el consumo frente a la calidad de la oferta y la convivencia. Señalan que León tiene suficientes atractivos históricos, culturales y gastronómicos para impulsar otra forma de disfrutar del casco antiguo.
Otro de los problemas que destacan es la pérdida del comercio tradicional, que consideran clave para mantener vivo el barrio durante todo el día. Según sus palabras, «el comercio ha desaparecido entero», y la creciente especialización en el ocio nocturno está desplazando otras actividades.
En definitiva, la asociación insiste en que no cuestiona que el barrio tenga actividad ni que reciba visitantes, sino que esa actividad se desarrolle dentro de las normas y sea compatible con la vida cotidiana de los residentes.
Información elaborada a partir de Leonoticias.