Ana Ávila, memoria viva de Loja y fundadora de Mariscos Apolo
Ana Ávila repasa en Loja su historia con Apolonio, el origen de Mariscos Apolo, su museo y su compromiso social.
Ana Ávila González, conocida en Loja como Anita, repasa su vida ligada a la localidad y a Mariscos Apolo, la empresa que fundó junto a su marido, Apolonio Alcaide, en 1963. La compañía, con cerca de 300 empleados, facturó más de 68 millones de euros el año pasado y comercializa sus productos en España y en otros países.
La historia de Ana y Apolonio comenzó cuando ambos tenían 13 años. Compartieron su primera comunión el 31 de mayo de 1946 en la Iglesia Mayor de la Encarnación y, según recuerda ella, Apolonio le prometió que algún día se casarían allí. Desde el fallecimiento de su marido, hace 19 años, Ana asegura que vive aferrada a su recuerdo: «Yo vivo por el recuerdo de Apolo y lo tengo en mi corazón».
La pareja abrió en diciembre de 1963 la primera tienda de congelados de Granada. Los comienzos fueron difíciles, pero el consumo de productos congelados, entre ellos el boquerón que se vendía en Loja, impulsó el crecimiento del negocio. El nombre de la empresa procede del apodo de Apolonio, y el logotipo del pescado con la palabra Apolo fue dibujado por la propia Ana.
Además de empresaria, Ávila ha desarrollado una extensa trayectoria artística y social en Loja. El Museo Anita Ávila reúne seis salas con cientos de pinturas, esculturas, trabajos de confección y un belén de más de 120 metros cuadrados, elaborado íntegramente por ella. También presidió durante 23 años la Asociación Española contra el Cáncer en Loja y durante 35 años la asociación de donantes de sangre.
Su vida aparece recogida en el libro Un libro entre mis manos, publicado en 2026 por la editorial Granada Costa. En la entrevista, Ana reivindica el trabajo, la actividad y el cariño, y recuerda tanto sus logros como sus renuncias, entre ellas haber dejado pronto los estudios y no haber tenido hijos.
Información elaborada a partir de Ideal.