Los cauces de Riofrío, Venta de Santa Bárbara y La Fábrica siguen sin limpiar
Los arroyos de Riofrío, Venta de Santa Bárbara y La Fábrica siguen sin una limpieza profunda tras las inundaciones de febrero.
Los arroyos Salado, Neblín y Guantero, en distintos puntos del término municipal de Loja, continúan sin una limpieza en profundidad tras las inundaciones del pasado febrero. Los tres cauces figuran entre los quince de la provincia de Granada que provocaron desbordamientos durante el tren de borrascas, según los alcaldes consultados por Ideal.
En Venta de Santa Bárbara, la salida del arroyo Neblín dejó una veintena de personas desalojadas y numerosas viviendas inundadas. El Ayuntamiento de Loja trabaja en la mejora del encauzamiento a su paso por el núcleo urbano y en la reforma del puente, que necesita ser elevado para evitar nuevos desbordamientos. El alcalde, Joaquín Ordóñez, explica que se están redactando los proyectos y valorando las expropiaciones necesarias.
El alcalde pedáneo, Dionisio Rama, asegura que se retiraron con maquinaria parte de la maleza y los sedimentos acumulados, aunque sostiene que el arroyo no se limpia en profundidad desde hace al menos siete años. Ordóñez calcula que la actuación tendrá un coste de varios millones de euros y que se ejecutará con subvenciones de distintas administraciones.
En La Fábrica, el desbordamiento del arroyo Guantero cortó durante dos semanas el principal acceso al anejo. El punto de unión con el arroyo Milanos, en Huétor Tájar, quedó dañado y contribuyó a anegar parte de esta localidad. El alcalde pedáneo, Cristóbal Sevilla, afirma que el cauce lleva al menos veinte años sin ser limpiado y teme que los problemas se repitan durante la próxima temporada de riadas.
También preocupa la situación del arroyo Salado en Riofrío. Aunque el cauce presenta menos maleza en su entorno, la vegetación se acumula en el interior y puede dificultar el paso del agua durante una avenida. Las lluvias inundaron varias viviendas este año, en una localidad que ya sufrió riadas en 2024 y 2019.
Los ayuntamientos de Loja y sus anejos trabajan en reparaciones y en proyectos de escolleras o diques para reducir el riesgo, pero reclaman a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir que actúe en los tramos cuya competencia corresponde al organismo de cuenca. «Retiramos maleza de la parte que es nuestra competencia, pero eso no sirve de nada si el resto del río está lleno de ramas y árboles que hacen tapón», lamenta el alcalde de Loja. La Confederación no respondió a las consultas realizadas por el periódico.
Información elaborada a partir de Ideal.