Sánchez pide ante la ONU no convertir al migrante en enemigo tras la crisis de Ceuta
Sánchez atribuye la crisis de Ceuta a la desigualdad, la desesperación y la desinformación, y pide ante la ONU respetar la legalidad.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha atribuido a «la desigualdad, la desesperación y la desinformación» la situación vivida en Ceuta, que ha definido ante la Asamblea General de Naciones Unidas como «una de las mayores crisis de migración irregular de los últimos años».
Durante su intervención, Sánchez ha reclamado una respuesta basada en el respeto a la legalidad y ha advertido de los riesgos de afrontar este tipo de episodios desde el miedo.
El jefe del Ejecutivo ha llamado expresamente a no «ceder al miedo, convertir al migrante en enemigo y vulnerar la legalidad» ante los desafíos migratorios.
La crisis de Ceuta se ha convertido así en uno de los asuntos abordados por España en la ONU, en un contexto marcado por la preocupación ante los movimientos migratorios irregulares.