Sustituir la sal común por sal con potasio podría evitar tres millones de muertes al año
Un estudio australiano calcula que sustituir la sal común por sal con potasio evitaría casi tres millones de muertes cardiovasculares al año en el mundo.
Un estudio del Instituto George para la Salud Global, con sede en Australia, sostiene que cambiar la sal común por sal enriquecida con potasio en el suministro alimentario de 193 países podría prevenir cada año casi tres millones de muertes y diez millones de nuevos casos de enfermedades cardiovasculares y renales a nivel mundial.
La investigación analiza los beneficios para la salud de esta sustitución a gran escala, es decir, aplicada al suministro general de sal y no solo a decisiones individuales en la cocina. El planteamiento parte de la idea de que reducir el sodio y aumentar el potasio en la dieta ayuda a controlar la presión arterial, uno de los principales factores de riesgo de infartos, ictus e insuficiencia renal.
Para el lector madrileño, la noticia invita a reflexionar sobre hábitos sencillos, como revisar la cantidad de sal que se añade a los platos y la que contienen los alimentos procesados. Conviene recordar, no obstante, que se trata de un estudio con proyecciones globales y que cualquier cambio en la dieta o en el consumo de sal debe consultarse con el médico, especialmente en personas con problemas renales o que tomen determinados medicamentos, ya que el potasio en exceso puede ser perjudicial en ellas.
Las autoridades sanitarias llevan años recomendando reducir el consumo de sal, y la sal enriquecida con potasio ya se comercializa en algunos países como alternativa. Queda por ver si este tipo de medidas se aplica de forma generalizada, algo que dependería de decisiones de políticas públicas y de la industria alimentaria.