El voto por correo afronta nuevas dudas políticas pese a sus controles
El voto por correo vuelve al debate político pese a los controles de identificación, custodia y recuento previstos en la ley electoral.
La apertura del plazo para solicitar el voto por correo ha reavivado en España el debate sobre la seguridad de este sistema. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el líder de Vox, Santiago Abascal, han desaconsejado su uso y han expresado dudas sobre el censo y la custodia de las papeletas.
Ayuso afirmó: "Le pido a todo el mundo que ni se le ocurra votar por correo". Abascal pidió a sus simpatizantes que "voten en la urna y voten con seguridad", al asegurar que no se fía del Ejecutivo en el poder.
Frente a estas declaraciones, la normativa electoral española establece varios controles sobre el voto postal. La identificación con DNI, pasaporte o documento oficial es obligatoria al solicitarlo, recibir la documentación y depositar el sobre en una oficina de Correos.
Además, cuando se concede el voto por correo, la Oficina del Censo Electoral marca al ciudadano en las listas de la mesa correspondiente, lo que impide que pueda votar también presencialmente. Los sobres quedan bajo custodia de Correos y son trasladados a las mesas electorales antes del cierre de los colegios.
El recuento tampoco corresponde a Correos ni a un sistema informático. A las 20:00 horas, los miembros de la mesa introducen los sobres en la urna y realizan el escrutinio manual ante interventores y apoderados de los partidos.
La información afecta también a los electores de Málaga, como capital y provincia, ante la apertura del periodo de solicitud. Expertos en politología citados en el texto consideran que estos mensajes buscan fomentar la desconfianza institucional, movilizar a determinados votantes hacia las urnas físicas y cuestionar por adelantado resultados ajustados.
Información elaborada a partir de Málaga Hoy.