La piel artificial de Granada logra un 80% de supervivencia en grandes quemados
La piel artificial de la Universidad de Granada logra un 80% de supervivencia en los primeros 15 grandes quemados tratados.
La piel artificial desarrollada por el Grupo de Ingeniería Tisular de la Universidad de Granada alcanzó un 80% de supervivencia entre los primeros 15 pacientes grandes quemados tratados, según explica su responsable, Miguel Alaminos. La cifra contrasta con una probabilidad estimada de entre el 15% y el 20% para personas con el 80% del cuerpo quemado.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios autorizó en 2024 UGRSKIN como medicamento de terapias avanzadas. Se trata del primer medicamento basado en un tejido artificial aprobado en España, aunque por ahora solo puede utilizarse en grandes quemados y en la Unidad de Quemados de Andalucía, ubicada en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.
El tratamiento se fabrica a partir de células del propio paciente. Desde la obtención de la biopsia hasta la entrega de las láminas de piel al equipo quirúrgico pueden transcurrir entre tres y cuatro semanas, una de las principales limitaciones actuales. En el proyecto han colaborado la Universidad de Granada, hospitales de Granada y Sevilla, el Instituto de Investigación IBS-Granada y la Red Andaluza de Diseño y Traslación de Tejidos Artificiales.
El grupo también trabaja en una córnea artificial y en una mucosa palatina para niños con fisura palatina. En el caso de la córnea, 18 pacientes han participado en dos ensayos clínicos y todos han experimentado mejoras en la superficie ocular, los síntomas y la transparencia, aunque habrá que esperar a que concluyan los ensayos para confirmar su eficacia.
Para el proyecto BioCleft se toma una pequeña muestra de mucosa del labio del niño, se fabrica una mucosa palatina en el laboratorio y se implanta durante la intervención para cerrar el paladar. Hasta ahora han sido tratados siete pacientes, con buena tolerancia inicial, aunque los investigadores deberán seguir su evolución durante años para confirmar los resultados a largo plazo. La investigación, desarrollada en Andalucía, tiene interés para Málaga por el avance que supone en medicina regenerativa y por la atención especializada que reciben los grandes quemados en la comunidad.
Información elaborada a partir de Diario Sur.