Manacor rechaza el proyecto de una granja de 80.000 gallinas en Son Brau
El Ayuntamiento de Manacor informa desfavorablemente sobre la granja de 80.000 gallinas prevista en Son Brau por motivos urbanísticos, ambientales y de movilida
El Ayuntamiento de Manacor ha emitido informes desfavorables sobre el proyecto de Avícola Son Perot para construir una explotación de 80.000 gallinas ponedoras en la finca de Son Brau. La propuesta incluye dos naves, una planta para recibir y empaquetar huevos, un estercolero cubierto e instalaciones auxiliares, con una ocupación prevista de 10.108 metros cuadrados.
El proyecto calcula una producción anual de 25,6 millones de huevos, un consumo de 3.212 toneladas de pienso y 9.600 metros cúbicos de agua. Los técnicos municipales cuestionan que esta última cifra justifique suficientemente el agua necesaria para refrigerar las naves y limpiar las instalaciones.
El informe urbanístico señala posibles incumplimientos relacionados con los volúmenes de las construcciones, las distancias mínimas y la ocupación de la parcela. También indica que existen edificaciones ejecutadas sin licencia de obras acreditada y considera que esta situación impide autorizar las nuevas construcciones proyectadas.
En materia ambiental, el Ayuntamiento advierte de que la finca se encuentra en la masa de agua subterránea de Son Talent, vulnerable a la contaminación por nitratos y con un índice de explotación del 115%. Los técnicos consideran incompleta la evaluación sobre el agua, los purines, los lixiviados, los olores y las alternativas de ubicación. La explotación se situaría además a unos 300 metros de la Zona Especial de Conservación de Na Borges.
Los informes también cuestionan la gestión prevista de la gallinaza. El proyecto contempla retirar 1.067 toneladas cada cuatro meses, pero no concreta las fincas donde se distribuiría ni cómo se gestionarían los lixiviados. Asimismo, identifica viviendas a 400 y 600 metros de la futura granja y reclama un plan específico para controlar las emisiones de olores.
La Policía Local y el ingeniero municipal de caminos consideran insuficiente el acceso a la explotación para soportar un aumento significativo del tráfico pesado. El camino tiene unos 2,5 metros de anchura y presenta tramos deteriorados, problemas de drenaje y una curva estrecha. La autorización ambiental integrada corresponde ahora al Govern de les Illes Balears, aunque los informes municipales son desfavorables al proyecto tal como se ha presentado.
Información elaborada a partir de Ara Balears.