Archivada la primera macrogranja de pulpos, mientras el debate mira a Moaña
El archivo de la macrogranja de pulpos de Canarias desplaza el debate a Moaña, donde existe un proyecto experimental en A Borna.
La solicitud para construir la primera granja comercial de pulpos del mundo en el Puerto de Las Palmas ha sido retirada oficialmente y el expediente ha quedado archivado. El proyecto, iniciado en 2021, se encontró con nuevos requisitos ambientales, incluida la obligación de someterse a una evaluación ambiental ordinaria.
La decisión ha sido celebrada por organizaciones ecologistas, entidades animalistas y científicos que cuestionaban la viabilidad ética y ambiental de la cría intensiva de pulpos. La empresa, no obstante, no descarta retomar la investigación sobre su cultivo si cambian las circunstancias regulatorias o tecnológicas.
El desenlace en Canarias desplaza ahora buena parte de la atención hacia Galicia. En Moaña, un grupo pesquero dispone desde enero de 2025 de una autorización por diez años, renovable, para instalar un criadero experimental de pulpo común en la playa de A Borna, en colaboración con el CSIC.
El objetivo declarado del proyecto moañés es avanzar hacia una producción industrial en un plazo de cinco años. Organizaciones como AnimaNaturalis y PACMA sostienen que la documentación recoge tasas de mortalidad larvaria de entre el 50% y el 80%, y alertan de la proximidad de la instalación, a menos de un kilómetro, de la Zona de Especial Conservación de la Ensenada de San Simón.
PACMA ha anunciado que estudia recurrir la autorización por vía administrativa y judicial. Las entidades contrarias a este tipo de acuicultura consideran que el caso de Moaña demuestra la necesidad de aprobar una prohibición estatal antes de que puedan desarrollarse nuevos proyectos similares.
En el Congreso de los Diputados continúa su tramitación una Proposición de Ley que plantea prohibir expresamente la cría intensiva de pulpos en España mediante una modificación de la Ley de Cultivos Marinos. La iniciativa se apoya en el principio de precaución y en estudios sobre la inteligencia, sensibilidad y comportamiento de estos animales.
El debate ha adquirido también dimensión internacional, con iniciativas y restricciones en países como Chile, México y Colombia, además de los estados estadounidenses de California y Washington. En España, la atención se centra ahora en el recorrido parlamentario de la propuesta y en el futuro del proyecto autorizado en Moaña.