Aspas afronta con normalidad su último año y quiere que un canterano herede el 10
Iago Aspas afronta con normalidad su último año como profesional y desea que un canterano del Celta herede su dorsal 10.
El delantero del RC Celta Iago Aspas afronta con «total normalidad» su último año como deportista profesional y asegura que no lo vive como si se fuese «a ir a la tumba».
El futbolista moañés ha restado dramatismo a la etapa final de su carrera, marcada por la proximidad de su retirada del fútbol profesional.
Aspas también ha confesado que le gustaría que un canterano del Celta heredase su dorsal, el número 10, cuando él deje los terrenos de juego.
La declaración del capitán celeste vuelve a poner en valor su vínculo con la cantera y con el club vigués, después de una trayectoria que lo ha convertido en una de las principales figuras del fútbol gallego.