El cuarto encierro de Olmedo deja rápidas carreras tras dividirse la manada
El cuarto encierro de Olmedo terminó con los cuatro toros de Arucci en las calles tras una doble entrada y rápidas carreras.
El cuarto encierro de las fiestas de San Miguel Arcángel y San Jerónimo de Olmedo terminó con los cuatro toros de Arucci en las calles, aunque la manada se partió en dos y realizó una doble entrada. Los animales, aportados por Sotoverde, protagonizaron rápidas carreras que pudieron aprovechar numerosos corredores.
El encierro comenzó a las once de la mañana desde los corrales de la dehesa. Los cuatro toros de la ganadería onubense salieron junto a los bueyes, que se detuvieron en mitad del Prado y mantuvieron un ritmo lento hasta la entrada del Mirador de Hontanar.
En ese punto, dos toros entraron acompañados por los bueyes, mientras que otros dos se dieron la vuelta. Un ejemplar castaño bajó hasta la entrada del Prado y otro, negro, permaneció en la zona del embudo del mirador ante los intentos de caballistas y corredores de introducirlo en las calles.
El toro negro generó algunos momentos de tensión. Un caballo de la organización de Sotoverde resbaló y quedó expuesto a la cercanía del animal, que se arrancó sin llegar a arremeter con fuerza. Después, un corredor que lo citó cuesta arriba también resbaló antes de alcanzar las talanqueras, aunque logró librar la embestida.
Tras varios intentos, los dos toros rezagados se reunieron y fueron recogidos por una manada de bueyes. Entraron finalmente en las calles con un arreón y completaron una carrera rápida antes de quedar encerrados en los toriles.
La posterior capea tuvo menos intensidad que en días anteriores, al tratarse de toros ya corridos y que habían salido previamente.
Información elaborada a partir de El Norte de Castilla.