Casa Lola afronta un posible desalojo tras la salida de parte de sus residentes
Casa Lola, en Sant Josep, afronta un posible desalojo tras la salida de parte de sus residentes y el incendio mortal del 27 de septiembre.
La finca Casa Lola, en el barrio de Davall sa Serra de Sant Josep, afronta este martes 6 de octubre un posible desalojo cautelar después de que la Guardia Civil comunicara verbalmente a sus moradores que debían abandonar el terreno. Aunque no existe una comunicación oficial del juzgado, muchos residentes se han marchado ante la incertidumbre.
El asentamiento, que ocupa más de 9.000 metros cuadrados, presenta ahora menos caravanas, furgonetas, infraviviendas, personas, mascotas y vehículos. El abogado de la propietaria advirtió este lunes de que el desalojo no se haría efectivo al día siguiente, pero parte de los residentes decidió abandonar precipitadamente la finca.
Según testigos, algunos de los antiguos moradores se están reorganizando en otra finca del mismo municipio y otros se han instalado en una propiedad vecina ocupada desde hace meses, pese a que ya había sido desalojada este año.
La actuación cautelar llega después de la muerte de un hombre de 48 años en un incendio registrado el 27 de septiembre, alrededor de las 7.00 horas, en su infravivienda. La Guardia Civil investiga el suceso y no descarta que el fuego pudiera haber sido intencionado.
Uno de los residentes, que había anunciado un recurso de apelación, desistió finalmente después de recibir amenazas tras declarar a este diario. Los vecinos de la zona también han denunciado episodios de inseguridad, peleas, ruidos, acumulación de basura y robo de agua. En mayo, un hombre bajo los efectos de sustancias estupefacientes entró en varias viviendas y fue detenido por la Guardia Civil.
La noticia afecta al ámbito de Ibiza y Formentera, aunque se publica también para los lectores de Palma por tratarse de un caso de seguridad, convivencia y vivienda que afecta a las Illes Balears.
Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.