El tiempo pasa cinco microsegundos más rápido en el Puig Major que en Palma
La relatividad hace que un reloj en el Puig Major adelante unos cinco microsegundos al año respecto a otro junto a la costa de Palma.
Un reloj situado en la cima del Puig Major, a 1.445 metros de altitud, acumularía unos cinco microsegundos más al cabo de un año que otro instalado junto a la costa de Palma. La diferencia se debe a la relatividad general y al efecto de la gravedad sobre el paso del tiempo.
Según este cálculo teórico, una persona que permaneciera 80 años en la cima de la montaña acumularía una diferencia aproximada de cuatro diezmilésimas de segundo respecto a otra que viviera durante el mismo periodo junto al mar. La variación es imperceptible para las personas y no se trata de una medición realizada específicamente en Mallorca.
La explicación científica es que el tiempo transcurre ligeramente más rápido en lugares situados a mayor altura. El fenómeno también se ha comprobado entre puntos mucho más próximos: en 2010, investigadores del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos demostraron con relojes atómicos que uno colocado 33 centímetros por encima de otro avanzaba algo más deprisa.
La precisión de estos experimentos aumentó en 2022, cuando un equipo del laboratorio JILA, vinculado al NIST y a la Universidad de Colorado, detectó efectos relativistas entre puntos separados verticalmente por apenas un milímetro. Los resultados fueron publicados en las revistas Science y Nature, respectivamente.
Esta relación entre gravedad y tiempo también afecta a los sistemas de navegación que utilizan los vecinos de Palma. Los relojes atómicos de los satélites GPS avanzan unos 45 microsegundos diarios más por los efectos gravitatorios, aunque su velocidad orbital retrasa sus relojes unos siete microsegundos al día. La diferencia final, de unos 38 microsegundos diarios, debe corregirse para que los móviles y navegadores calculen posiciones precisas.
Información elaborada a partir de Diario de Mallorca.