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Sociedad

Familiares y vecinos recuerdan en Madrid a Maricarmen, símbolo de la lucha por la vivienda

Vecinos y dirigentes socialistas recuerdan en Madrid a Maricarmen, desahuciada y fallecida hace un mes, símbolo de la lucha por la vivienda.

Redacción automática · Palma 2 min de lectura

Familiares, amigos y vecinos recordaron este sábado a Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que murió hace un mes en el hospital tras ser desahuciada de su casa de la calle Sainz de Baranda, en el barrio madrileño de Retiro, donde vivió la mayor parte de su vida. Un acto vecinal celebrado en el número 46 de la calle, con crisantemos y una pancarta con el mensaje «Maricarmen no te olvidamos», reunió a decenas de asistentes el día en que se cumplía un mes de su fallecimiento.

Entre los presentes estuvieron la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, y la presidenta del PSOE de Madrid, Paca Sauquillo, que reclamaron que no haya «ni una Maricarmen más», lema de una de las pancartas. El homenaje fue organizado por el Sindicato de Inquilinas, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid y la Asociación Vecinal Retiro Norte, y contó con la presencia de su primo, Vicente Losada.

Algunos asistentes recordaron los 71 años que Maricarmen vivió en el barrio, mientras que otros reivindicaron el derecho a la vivienda y criticaron «la falta de escrúpulos» del sistema.

Maricarmen murió el 7 de octubre en el hospital, catorce días después de ser desahuciada del piso en el que había vivido 71 años. Su caso impulsó las protestas en favor del derecho a una vivienda digna, que desembocaron en una acampada en la Puerta del Sol, disuelta días atrás, y llevaron al Gobierno a aprobar dos decretos que el Congreso derogó, situación que precipitó un adelanto electoral.

Maricarmen tenía un contrato de alquiler de renta antigua, firmado originalmente por su padre y subrogado después a su madre. Tras la compra del piso, Urbagestión consideró extinguido ese contrato y fijó un nuevo alquiler que ella no podía pagar. Tras las movilizaciones, la propiedad llegó a un pacto para que volviera a su casa con un precio que no superara el 30% de sus ingresos netos, pero no llegó a regresar porque murió unos días después.

El Sindicato de Inquilinas la recordó en redes sociales como «una mujer valiente que enfrentó cuatro intentos de desahucio y jamás se rindió».

Información elaborada a partir de Diario de Ibiza.

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