La Diputación de Sevilla refuerza el control del mosquito del Virus del Nilo
La Diputación de Sevilla intensifica las revisiones y tratamientos contra los mosquitos transmisores del Virus del Nilo, también en Palomares del Río.
La Diputación de Sevilla ha reforzado las revisiones y tratamientos contra los mosquitos potencialmente transmisores del Virus del Nilo Occidental en los municipios incluidos en las zonas de especial seguimiento. Durante la última semana se realizaron 1.291 revisiones, 298 tratamientos larvicidas y 200 aplicaciones adulticidas terrestres, la cifra semanal más alta de la campaña de 2026.
En lo que va de campaña se han revisado 23.476 focos de proliferación, un 116,73 % más que en el mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 10.832 inspecciones. Los tratamientos se repiten cada quince días en el entorno periurbano de los municipios en alerta.
Entre las localidades donde ya se han ejecutado aplicaciones adulticidas figura Palomares del Río, junto a Dos Hermanas, Mairena del Aljarafe, Utrera, Los Palacios y Villafranca, La Puebla del Río, Coria del Río y Almensilla. Esta semana están previstos nuevos trabajos nocturnos en Lebrija, Bollullos de la Mitación, Las Cabezas de San Juan, Villamanrique de la Condesa y Aznalcázar.
El dispositivo provincial también mantiene los tratamientos en zonas de arrozal. Tras finalizar las aplicaciones aéreas sobre unas 6.000 hectáreas, han comenzado trabajos con drones para actuar en canales, caños y arroyos estacionales de difícil acceso, incluidos puntos próximos a Palomares del Río como el Caño Real.
Las labores de vigilancia se desarrollan en una franja periurbana de 1.500 metros alrededor de los núcleos de población y cuentan con 11 agentes de campo. Los equipos revisan posibles puntos de cría, aplican larvicidas cuando detectan larvas y realizan tratamientos contra los mosquitos adultos con productos autorizados.
La Diputación coordina estas actuaciones con la Junta de Andalucía, Tragsatec, empresas de salud ambiental y la Estación Biológica de Doñana, cuyos científicos analizan los mosquitos capturados para detectar la circulación del virus y orientar los refuerzos de control hacia las zonas de mayor actividad.