Almería registra un año histórico para tres aves en peligro de extinción
Almería registra en 2025 un año histórico para la reproducción de tres aves amenazadas en sus humedales y mantiene poblaciones clave de rapaces.
La provincia de Almería cerró 2025 con un año "histórico" para la reproducción del porrón pardo, la cerceta pardilla y la malvasía cabeciblanca, tres especies amenazadas que nidifican en sus humedales. La malvasía cabeciblanca concentra además en Almería casi la mitad de la población andaluza.
El balance procede del censo y la evaluación anual realizados por la Agencia de Medio Ambiente y Agua en más de 2.000 hectáreas de humedal. Punta Entinas-Sabinar fue el espacio con mayor actividad reproductora, con 350 parejas de 15 especies, seguido de las salinas de Cerrillos, con 347 parejas de 23 especies.
Durante la invernada, las salinas de Cerrillos reunieron la mayor diversidad y población de aves acuáticas, con 6.284 ejemplares de 37 especies. A continuación se situaron la desembocadura del río Antas, las salinas de Cabo de Gata, los charcones de Punta Entinas-Sabinar y las albuferas de Adra.
La Junta ha subrayado la necesidad de ordenar el uso público en estos espacios para reducir las molestias en zonas sensibles y reforzar la protección frente a posibles vertidos. Para ello, ejecuta un proyecto dotado con medio millón de euros que contempla 6.000 metros de talanqueras de madera, además de mejoras en la señalización y la interpretación de los humedales.
El seguimiento también destaca la situación de las grandes rapaces. Almería cuenta con 74 territorios ocupados de águila perdicera, la población más importante de España y Europa, mientras que el águila real supera las 35 parejas y crió por primera vez el pasado año en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar.
Otra especie vigilada es la alondra ricotí, cuya única población viable de Andalucía se mantiene en Amoladeras. En 2025 se estimaron cinco machos reproductores, tras realizar transectos y registrar los cantos antes del amanecer. La Junta trabaja además en la sustitución de especies exóticas invasoras por vegetación autóctona para proteger este hábitat estepario.