Cuidar de padres y de hijos sin remuneración: el peso de las mujeres cuidadoras en Galicia y España
Mujeres que compaginan el cuidado de padres e hijos con su trabajo: renuncias, despidos y prestaciones insuficientes, según Faro de Vigo.
Cada vez más trabajadores compaginan su empleo con el cuidado de sus padres y, en ocasiones al mismo tiempo, de sus hijos, por el aumento de la esperanza de vida. Según el reportaje de Faro de Vigo, la ley reconoce permisos y la posibilidad de reducir o adaptar la jornada, además de las prestaciones de la ley de dependencia, pero estas medidas se consideran insuficientes. Como la mayoría de quienes cuidan son mujeres, muchas ven penalizada su trayectoria laboral por un trabajo invisibilizado y no remunerado.
El texto recoge el caso de Mar Couceiro, de 50 años y residente en A Coruña, que según su testimonio fue despedida en Galicia por solicitar la reducción y adaptación de su jornada. La empresa, que se dedica a la distribución, le denegó la adaptación alegando que necesitaba su presencia también por las tardes, y posteriormente justificó el despido en la externalización de parte de su trabajo. Couceiro ha pedido que el despido sea declarado nulo, y el juicio se celebrará a finales de octubre.
También se cuenta la historia de Elvira Moreno, de 50 años, que regentaba en Santa Cruz de la Zarza (Toledo) la panadería familiar, que había pertenecido a su familia durante cuatro generaciones. Tras la pandemia tuvo que cerrarla para atender a su padre, que falleció después, y a su madre, de 78 años y con grado I de dependencia, y a su tío, de 76. Según explica, recibe 149,62 euros de prestación del Gobierno para cuidados en el entorno familiar, una cantidad que describe como irrisoria, y teme que su pensión, con 22 años cotizados, sea exigua.
Ambos casos ilustran, según el reportaje, la necesidad de reforzar el reconocimiento del cuidado familiar y de las medidas de conciliación. Para los lectores de Pontevedra, la información resulta de interés general por tratarse de una problemática extendida en toda Galicia, aunque los hechos concretos narrados ocurrieron en A Coruña y en Castilla-La Mancha.
Información elaborada a partir de Faro de Vigo.