Medio Ambiente da luz verde condicionada a la Variante de Alba en Pontevedra
La Xunta emite un informe de impacto ambiental favorable pero condicionado para la Variante de Alba, que conectará las carreteras PO-531 y N-550.
La Xunta de Galicia ha emitido un informe de impacto ambiental favorable, aunque condicionado, para la construcción de la Variante de Alba, en el municipio de Pontevedra. La resolución, elaborada por la Consellería de Medio Ambiente y Cambio Climático y publicada el 3 de noviembre de 2026 en el Diario Oficial de Galicia (DOG), concluye que la actuación no debería provocar efectos adversos significativos sobre el entorno si se cumplen todas las medidas y exigencias ambientales previstas.
El proyecto, impulsado por la Axencia Galega de Infraestruturas (AXI), pretende mejorar la organización de la circulación conectando las carreteras PO-531 y N-550. Su finalidad principal es redistribuir el tráfico que atraviesa actualmente las parroquias de Alba, Cerponzóns y Lérez, ofreciendo una alternativa viaria para reorganizar los desplazamientos en esta zona del municipio.
En cuanto a sus características técnicas, la nueva infraestructura incluirá enlaces mediante glorietas en sus conexiones con las vías existentes. Para ello se aprovechará una rotonda ya construida y se ejecutará otra nueva. Además, está prevista la construcción de un viaducto que salvará tanto la autopista AP-9 como la línea ferroviaria, dos elementos que condicionan el trazado de la futura carretera.
La evaluación se ha tramitado por el procedimiento de impacto ambiental simplificado. La documentación presentada por la entidad promotora se sometió a participación pública, sin que se recibieran escritos ni alegaciones. Paralelamente, se consultó a trece organismos, cuyas valoraciones permitieron incorporar nuevas condiciones ambientales al programa de vigilancia del proyecto.
Los informes consideran viable la actuación siempre que se respeten las medidas exigidas para prevenir, controlar o reducir posibles afecciones. Estas abarcan la protección de la atmósfera, la población y la salud humana; los recursos hídricos y los cauces fluviales; el suelo y las infraestructuras; el patrimonio natural y cultural; la integración paisajística y la gestión de residuos. La resolución exige además aplicar el programa de vigilancia ambiental para supervisar el cumplimiento de los compromisos.
No obstante, la autorización ambiental no supone una aprobación definitiva que permita iniciar las obras de forma automática. La Axencia Galega de Infraestruturas deberá obtener previamente todas las licencias, permisos, autorizaciones e informes exigibles por la legislación.
Información elaborada a partir de Faro de Vigo.