Vox querella al delegado del Gobierno por la protesta en A Coruña
Vox querella al delegado del Gobierno y a responsables de la protesta en A Coruña tras los disturbios registrados durante y después del acto.
Vox ha presentado una querella contra el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, y contra los responsables de la contramanifestación celebrada el miércoles en A Coruña contra un acto del partido. La protesta terminó con enfrentamientos entre manifestantes y agentes de la Policía Nacional.
La formación sostiene que Blanco «autorizó» la concentración contraria a su acto y le atribuye un presunto delito electoral, además de posibles delitos contra los derechos cívicos y de prevaricación administrativa. La Delegación del Gobierno recuerda que las manifestaciones no se autorizan, sino que se comunican, y que solo pueden prohibirse si existe un informe desfavorable por motivos fundados. En este caso, las fuerzas policiales no lo emitieron.
La querella también se dirige contra quienes promovieron, convocaron o dirigieron la contramanifestación en nombre de Galiza Nova, así como contra los posibles autores o colaboradores de los actos violentos. Vox cita presuntos delitos de incitación al odio, perturbación violenta de una reunión lícita, atentado contra agentes, desórdenes públicos, lesiones y daños, con una agravante de discriminación ideológica.
Según la Delegación del Gobierno, Vox comunicó el 16 de octubre la instalación de una mesa informativa en la plaza de María Pita y posteriormente solicitó cobertura policial para el acto, al que acudió Santiago Abascal. Galiza Nova comunicó al día siguiente una concentración de carácter pacífico en el mismo lugar. Los cuerpos policiales no emitieron informes desfavorables y se estableció un dispositivo de seguridad.
Pedro Blanco aseguró que el operativo permitió garantizar tanto el acto de Vox como la protesta y evitar enfrentamientos entre los simpatizantes del partido y los manifestantes. Los disturbios más graves comenzaron, según la información publicada, después de que terminara el acto y Abascal abandonara la plaza. Hubo una docena de policías heridos y también resultaron lesionados manifestantes, periodistas y un turista.
Por la tarde se produjeron nuevos choques durante una protesta contra la actuación policial y por la noche ardieron alrededor de treinta contenedores. La Policía detuvo a tres personas, que posteriormente quedaron en libertad. El caso afecta a la provincia de A Coruña y tiene interés para Pontevedra por tratarse de un conflicto político y de seguridad ocurrido en Galicia.
Información elaborada a partir de Faro de Vigo.