El Cabildo constata que el derrame de Punta Brava llegó a la red de pluviales
El Cabildo constata que parte del cloruro férrico derramado en Punta Brava salió a la red de pluviales, aunque no confirma llegada al mar.
El Cabildo de Tenerife considera acreditado, de forma preliminar, que parte del líquido con cloruro férrico derramado el sábado 26 de septiembre en la depuradora comarcal de Punta Brava, en Puerto de la Cruz, salió de las instalaciones y llegó a la red de pluviales. El Consejo Insular de Aguas concluye que la concesionaria, Aqualia, incumplió el protocolo de contención, que exige mantener el producto dentro de la planta y retirarlo con material absorbente.
El derrame se produjo tras la rotura de una conducción del sistema de dosificación del cloruro férrico. Según los datos facilitados, se vertieron alrededor de 1.000 litros de una disolución compuesta aproximadamente por un 25% de este producto y un 75% de agua. El gerente del Consejo Insular de Aguas, Javier Davara, explicó que el líquido pudo ser evacuado por una conducción hacia un acantilado o terminar en pozos filtrantes.
El Cabildo señala que todavía no hay indicios claros de que el producto alcanzara el mar ni de contaminación en la costa de Punta Brava. Las inspecciones realizadas desde las horas posteriores al incidente no detectaron manchas rojizas, peces muertos u otras señales asociadas al cloruro férrico. El posible punto de salida se situaría a aproximadamente un kilómetro de la playa más cercana.
Aqualia tiene hasta este jueves para entregar al Cabildo un informe detallado sobre las causas del incidente, la respuesta aplicada y el cumplimiento de los protocolos. La empresa declinó valorar las conclusiones preliminares al argumentar que el caso está sometido a diligencias judiciales.
La concesionaria sostiene que la rotura se produjo después de una intervención realizada esa misma mañana y ha denunciado ante el Juzgado de Guardia de Puerto de la Cruz un posible sabotaje, una hipótesis cuya veracidad deberá determinar la investigación. El Cabildo también trata de aclarar cómo accedió a la planta una persona ajena a la instalación.
El caso se investiga por tres vías: el expediente administrativo del Cabildo, las pesquisas de la Policía Nacional sobre el posible sabotaje y la investigación del Seprona sobre el recorrido del líquido y una eventual afección al medio natural. Por ahora, ninguna conclusión policial relaciona la entrada reconocida por una integrante de Stop Vertidos al Mar con la rotura de la conducción.
Información elaborada a partir de El Día.