El Gobierno británico suaviza su plan para endurecer la residencia de los trabajadores del cuidado
El Gobierno británico rebaja su plan para endurecer la residencia de los trabajadores inmigrantes del sector asistencial tras la presión interna.
El Gobierno británico ha rebajado la propuesta de endurecer las condiciones para obtener la residencia permanente a los trabajadores inmigrantes del sector asistencial. La ministra de Interior, Shabana Mahmood, anunció en el Parlamento una versión suavizada del plan que presentó hace un año, tras la fuerte oposición dentro del Partido Laborista y de las bases sindicales, claves para su financiación. Mahmood abandona la idea de exigir a estos trabajadores quince años de estancia en el país para solicitar la residencia permanente.
En el modelo revisado, los empleados del cuidado asistencial vuelven a necesitar cinco años de residencia, siempre que ganen al menos 25.000 libras (unos 30.000 euros) al año y hubieran llegado antes de mayo del año pasado. Para el resto de trabajadores con salarios inferiores a 50.000 libras (unos 60.000 euros), el mínimo se fija en diez años, frente a los quince sugeridos inicialmente. El plazo de cinco años se aplicará a quienes ganen más de esa cantidad y a quienes hayan contribuido en sanidad y educación.
Habrá además una vía más rápida, de solo tres años, para quienes hayan realizado aportaciones excepcionales, como los mayores contribuyentes fiscales, con ingresos superiores a 125.000 libras. Según el texto, estos contribuyentes habrán pagado al fisco británico más de millón y medio de libras a lo largo de su vida.
El primer ministro, Andy Burnham, reconoció que resulta difícil determinar si la migración es demasiado alta o demasiado baja, porque debe cubrir vacíos en la economía, una admisión implícita de la dificultad para cubrir vacantes en sectores como el asistencial. Otro de los aspectos más polémicos de la reforma original era su aplicación a migrantes que ya están asentados en el país.
Mahmood, hija de migrantes pakistaníes, defendió que el sistema había estado expuesto a abusos, en referencia a la herencia recibida de la llamada Boriswave, la oleada migratoria registrada bajo el Gobierno de Boris Johnson tras el Brexit. La percepción de una inmigración disparada ha elevado el debate político y ha contribuido al auge de fuerzas con discurso antiinmigración, como Reform UK. Los rivales políticos de Mahmood han criticado el anuncio y lo han calificado de muestra de debilidad y de un Gobierno a la defensiva.
Aunque la noticia se refiere a políticas del Reino Unido, su enfoque provincial y su impacto en el debate migratorio pueden interesar a los lectores de Santa Cruz de Tenerife.
Información elaborada a partir de El Día.