La DGT advierte de multas por circular con un faro roto en Tenerife
Un faro roto puede suponer una multa de 200 euros y la inmovilización del vehículo si compromete la seguridad vial.
Circular con un faro dañado puede acabar en una multa de 200 euros, sin pérdida de puntos del carné, si los agentes consideran que el desperfecto supone un riesgo para la seguridad vial. La advertencia afecta a los conductores de Tenerife, también en Santa Cruz de Tenerife, como capital de la provincia.
El alcance de la sanción depende de la gravedad del daño. Una fisura que no altera el funcionamiento del faro no tiene las mismas consecuencias que una rotura capaz de modificar la luz proyectada, provocar deslumbramientos o reducir la intensidad necesaria.
Además, si el fallo afecta a la iluminación o supone un peligro para la circulación, los agentes pueden valorar la inmovilización del vehículo. La rotura también puede incumplir las condiciones técnicas exigidas aunque la bombilla siga funcionando, especialmente si afecta a la estanqueidad o al haz luminoso.
El estado de los faros se revisa durante la Inspección Técnica de Vehículos (ITV). Según explica el RACE, el resultado dependerá de la gravedad del defecto si el vehículo acude a la estación con una óptica fisurada o rota.
La iluminación es fundamental para ver la carretera durante la noche o con condiciones meteorológicas adversas y para que el resto de usuarios detecte la presencia del vehículo. Por ello, los agentes recomiendan reparar el faro cuanto antes.
Información elaborada a partir de El Día.