Tarragona liderará un proyecto europeo de 4 millones para convertir residuos industriales en recursos
Tarragona lidera un proyecto europeo de casi 4 millones para transformar residuos industriales en combustibles y materiales de alto valor hasta 2030.
Tarragona liderará un ambicioso proyecto europeo de casi cuatro millones de euros que busca convertir residuos industriales en combustibles, sustancias químicas y materiales de alto valor añadido. La iniciativa, según informa El Día, la impulsa el Institut Català d'Investigació Química (ICIQ) y arrancará este otoño para extenderse hasta finales de 2030.
El proyecto, denominado AIM (AI-Multiscale Integration for Waste-to-Value Digital Twins), estará dirigido por la investigadora catalana Núria López, incluida en el top 1% de químicas más citadas del mundo, y contará con la colaboración de instituciones científicas de Bélgica, Finlandia, Alemania, Suiza, Holanda y Reino Unido. Su objetivo es desarrollar tecnologías para entender mejor determinados procesos industriales, optimizar su rendimiento y aprovechar desechos que hoy son difíciles de reciclar, como ciertos plásticos, gases de combustión y salmueras industriales.
Según explica López, el equipo estudiará cómo transformar el CO₂ en sustancias químicas útiles, como etileno o etanol, y cómo tratar residuos con altas concentraciones de sales para recuperar sus componentes y evitar daños ambientales. También se desarrollará una línea específica para degradar microplásticos y convertirlos en sustancias menos peligrosas, con apoyo de la supercomputación del Barcelona Supercomputing Center y de LUMI, en Finlandia.
Una de las claves del proyecto es la creación de gemelos digitales de procesos industriales, es decir, copias virtuales de dispositivos que permitan estudiar su funcionamiento desde el nivel atómico hasta escalas mayores. Según la científica, estas herramientas podrían ayudar a identificar qué catalizador transforma más CO₂ en productos de valor o qué condiciones de temperatura y presión favorecen el proceso, reduciendo la dependencia de los ensayos físicos.
La iniciativa forma parte de un programa de ocho proyectos financiados por el Consejo Europeo de Innovación, que moviliza en total unos 30,5 millones de euros. López aspira a tener listo en 2030 un sistema de simulación capaz de reproducir con gran precisión el funcionamiento de al menos una de estas tecnologías.
Aunque la noticia se refiere a un proyecto de ámbito catalán y europeo, su interés para Santa Cruz de Tenerife radica en la búsqueda de alternativas a los combustibles fósiles y en la gestión de residuos industriales, dos cuestiones de gran relevancia en una economía insular como la canaria.
Información elaborada a partir de El Día.