Un informe reclama anticiparse a los cambios en la ruta migratoria canaria
Un informe analiza cómo las redes criminales adaptan la ruta canaria y reclama más anticipación, cooperación y vías de migración regular.
Las redes criminales dedicadas al tráfico de migrantes han profesionalizado sus métodos y modifican recorridos, puntos de salida y tiempos de espera para adaptarse al refuerzo de los controles, según el informe Ruta Atlántica, Sahel y Canarias, presentado este martes. El estudio sitúa al Archipiélago en el centro del análisis de una de las rutas migratorias más mortíferas del mundo.
La directora ejecutiva del Instituto Español de Análisis Migratorio, Beatriz de León Cobo, explicó durante la presentación que la cooperación entre España y los países de origen y tránsito ha contribuido a reducir las llegadas, pero advirtió de que esa disminución no elimina la presión migratoria. «El migrante que quiere venir va a venir», afirmó, y defendió políticas a largo plazo que no se limiten a reducir una ruta en un momento concreto.
Los acuerdos con Mauritania y Senegal han contenido parte de las salidas desde sus costas, aunque el informe señala que la presión se ha desplazado hacia países como Gambia o Guinea-Bisáu. Esto provoca travesías más largas y peligrosas por el Atlántico, con distancias que pueden acercarse a los 2.000 kilómetros. «Traficar migrantes es muy rentable», denunció De León.
Entre las nuevas formas de actuación de estas organizaciones figuran el uso de grupos cerrados de WhatsApp, los pagos por etapas, el dinero móvil, la fragmentación de las compras de combustible y los transbordos entre embarcaciones. El documento también apunta a una mayor especialización de los perfiles dentro de las redes y a una diversificación de las nacionalidades, con presencia de mujeres y menores en determinadas rutas.
La experta reclamó reforzar la anticipación, la inteligencia y la cooperación en los países de origen, además de abrir vías de migración regular. En este contexto, señaló que las salidas desde Marruecos y Argelia vuelven a repuntar mientras se intensifican los controles en Mauritania y Senegal.
El viceconsejero del Gabinete del presidente de Canarias, Octavio Caraballo, defendió ampliar los indicadores utilizados para analizar la migración. A su juicio, no basta con contar las llegadas al Archipiélago: también hay que estudiar por qué y desde dónde parten las personas, cómo cambian las rutas y qué medidas pueden aplicarse antes de que tengan que arriesgar la vida en el Atlántico. El informe plantea que Canarias refuerce su papel como espacio de análisis, cooperación y diálogo con los países de África Occidental, un asunto de interés para Santa Cruz de Tenerife como capital autonómica.
Información elaborada a partir de El Día.