Cómo desprenderse de estampitas y crucifijos religiosos sin supersticiones
El sacerdote Javier Bailén explica cómo deshacerse de estampitas y crucifijos rotos, según estén bendecidos o no.
El sacerdote Javier Bailén ha explicado en un vídeo publicado en su cuenta de TikTok, @bailensj, qué hacer con las estampitas, crucifijos e imágenes religiosas que se han acumulado en casa, están viejas o se han roto. El religioso señala que estos objetos merecen respeto, pero advierte de que no son amuletos y que su deterioro no anuncia que vaya a ocurrir algo malo.
Según Bailén, las estampitas que no han sido bendecidas y ya no sirven pueden depositarse en la papelera de reciclaje, siempre con respeto. Si permanecen en buen estado, también pueden regalarse a otra persona a la que le puedan resultar útiles o significativas.
Otra opción es reunir los objetos que ya no se quieren y entregárselos al párroco, que podrá orientar sobre la forma adecuada de proceder. La recomendación se aplica especialmente cuando existen dudas sobre el origen o la condición del objeto.
En el caso de los artículos bendecidos y destinados al culto, el sacerdote recuerda el canon 1171 del Código de Derecho Canónico, que establece que deben tratarse con reverencia y respeto. Cuando ya no pueden utilizarse, la costumbre es quemarlos o enterrarlos respetuosamente, siempre que el material y las condiciones lo permitan.
Antes de deshacerse de un crucifijo o una imagen rota, Bailén aconseja comprobar si puede repararse. Si no es posible, sostiene que no es necesario conservar indefinidamente sus restos y resume su mensaje señalando que el valor está en lo que representan: «Podemos desprendernos de un objeto con gratitud, sin miedo, porque el amor de Dios por ti no se rompe cuando se rompe un crucifijo».
Información elaborada a partir de ABC Sevilla.