Comunión de los santos y difuntos: la unión entre la Iglesia del cielo y la de la tierra
Reflexión sobre la comunión de los santos y la unión entre la Iglesia del cielo y la de la tierra en la festividad de Todos los Santos y los Fieles Difuntos.
Una columna de opinión del Diario de Sevilla reflexiona sobre la comunión de los santos, a la que describe como el más bello misterio de la Iglesia, en coincidencia con la celebración de Todos los Santos y del día de los Fieles Difuntos. El texto apoya su argumento en el Catecismo de la Iglesia Católica (números 954 y 955), que recoge que la Iglesia peregrina en la tierra, las almas que se purifican y quienes contemplan a Dios forman una misma comunidad unida en Cristo, y que esa unión no se interrumpe con la muerte.
El autor sostiene que ningún adiós es definitivo, pues la comunión entre los difuntos y los vivos continúa aquí y ahora, y añade que el sentido de esa unión se refuerza con la comunicación de los bienes espirituales.
Para explicar el origen de esta idea, el artículo remonta sus raíces al judaísmo y al pacto abrahámico, citando el sueño de Jacob en el Génesis (28:11-22), en el que una escalinata une la tierra con el cielo por la que subían y bajaban los ángeles de Dios. De esa imagen procede la expresión scala coeli, escalera al cielo, muy presente en los tratados de perfección espiritual.
El texto subraya además que no puede entenderse el cristianismo sin el judaísmo, en referencia a quienes intentaron separarlos desde el marcionismo hasta el nazismo.
Por su enfoque, la pieza se enmarca en la tradición religiosa de la provincia y, en particular, en la fuerte devoción de Sevilla por estas fechas, aunque el texto no aporta datos específicos sobre la ciudad.
Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.