Condenan a cuatro personas en Huelva por intentar vender jamones no aptos para el consumo
Cuatro de cinco acusados condenados en Huelva a un año de prisión por intentar vender miles de jamones no aptos para el consumo tras un incendio en Badajoz.
El Juzgado de lo Penal número 3 de Huelva ha condenado a cuatro de los cinco acusados por la trama de desvío de productos cárnicos declarados no aptos para el consumo. La sentencia impone a cada uno un año de prisión y tres años de inhabilitación especial para ejercer cualquier actividad profesional o comercial relacionada con la industria cárnica.
La causa tiene su origen en el incendio de un secadero de jamones en Monasterio, en la provincia de Badajoz. Tras el siniestro, los productos afectados fueron declarados no aptos para el consumo humano, lo que obligaba a su retirada y destrucción.
Según se desprende de la resolución judicial, los condenados habrían intentado reintroducir en el mercado miles de jamones que no reunían las condiciones sanitarias necesarias. Esta actuación supone un riesgo para la salud pública y un fraude a los consumidores, que confían en que los productos que compran cumplen los controles oficiales.
La sentencia refuerza el mensaje de que el desvío de productos alimentarios en mal estado tiene consecuencias penales, más allá de las sanciones administrativas habituales. La inhabilitación impuesta a los condenados les impedirá trabajar en el sector cárnico durante los próximos tres años.
Los vecinos de Huelva y de toda la provincia pueden consultar las recomendaciones de las autoridades sanitarias sobre la compra de productos cárnicos curados y verificar que cuentan con los sellos y etiquetados oficiales.