El accidente de Adamuz devuelve a Sevilla al furgón de cola del AVE y preocupa a su tejido empresarial
El accidente de Adamuz (46 muertos) reabre el debate en Sevilla sobre el AVE, la inversión y el riesgo para el empleo y la economía local.
El accidente de Adamuz, con 46 muertos en las vías, ha reavivado la preocupación en Sevilla por el estado de la alta velocidad. Según la columna, el siniestro confirma que las quejas constantes sobre el servicio ferroviario tenían un fundamento grave, y la tragedia sigue cobrándose víctimas en medio de una «concatenación de errores» del sistema de seguridad que todavía no tiene explicaciones claras.
Para Sevilla, el AVE que se estrenó el 21 de abril de 1992 supuso un antes y un después: unir el Sur con Madrid en dos horas y cuarenta y cinco minutos y convertirse en un escaparate para la economía. Empresas sevillanas y andaluzas, muchas de ellas pequeñas al principio, crecieron al calor de las buenas comunicaciones, más allá del turismo, el patrimonio o la Semana Santa.
El texto advierte ahora de que la ciudad corre el riesgo de volver 34 años atrás. Se apunta a la falta de inversiones y de mantenimiento, y a la ausencia de infraestructuras de transporte acordes al siglo XXI, lo que podría situar de nuevo a Sevilla en el furgón de cola.
La principal inquietud económica es el impacto en el empleo y en la inversión, porque la incertidumbre tiende a ahuyentar al capital. Los empresarios sevillanos podrían dejar de viajar a Madrid para reunirse con sus clientes, con el riesgo de que estos opten por proveedores más cercanos.
Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.