El segundo avión: la reflexión sobre el azar, el miedo y la confianza en el tren tras Adamuz y Urda
Columna sobre el 11-S, el azar y la confianza en el tren tras los accidentes de Adamuz y Urda, y su impacto en los viajeros andaluces.
Una columna de opinión publicada por el Diario de Sevilla recuerda el 11-S, veinticinco años después, para explicar cómo la repetición de un suceso raro cambia su significado. El autor describe la escena de aquella tarde en la que el primer impacto en las Torres Gemelas parecía un accidente y el segundo lo convirtió en un atentado, un paso que, según sostiene, transforma la pena en horror.
A partir de esa imagen, el texto reflexiona sobre el azar como algo que escapa a la lógica o como el reverso inevitable de lo frecuente: siempre habrá excepciones y sorpresas que interfieren en nuestras certezas. Lo normal es que lo raro pase poco, de modo que cuando se repite deja de ser raro.
El autor aplica esa idea al ferrocarril. Recuerda que en Adamuz murieron decenas de personas que viajaban en tren y que, tras lo ocurrido en Urda, muchos andaluces se preguntan qué supone ahora viajar en alta velocidad a Madrid o volver desde allí.
El artículo subraya que, en ese estado de ánimo, no importan tanto las causas posibles, como la incompetencia de un ministro, la falta de coordinación, la insuficiencia de los protocolos, los errores humanos, la saturación del mercado o la falta histórica de financiación y mantenimiento. Lo que pesa es un mecanismo emocional que no atiende a razones, de modo que las leyes, normativas, refuerzos y controles dejan de tranquilizar.
La columna no ofrece un análisis técnico de los siniestros ni datos oficiales nuevos sobre ellos, sino una reflexión de tono personal sobre cómo percibimos el riesgo colectivo. Para el lector sevillano, su interés está en el impacto de esos accidentes en la confianza de quienes usan el tren para desplazarse entre Andalucía y Madrid.
Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.