Iryo pide a la AESF revisar los protocolos ferroviarios tras el accidente de Urda
Iryo pide a la AESF revisar los protocolos de circulación sin LZB tras el accidente de Urda (Toledo), con 69 fallecidos.
Iryo ha reclamado a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) que revise los protocolos de circulación que se aplican cuando dejan de funcionar los sistemas de protección y seguridad de la alta velocidad, en línea con lo que también ha pedido el sindicato de maquinistas Semaf. Según fuentes de la operadora citadas por EFE, la petición se ha trasladado en una carta a la AESF, organismo dependiente del Ministerio de Transportes, en la que se plantea la necesidad de "reevaluar" las condiciones de circulación cuando se pierde la supervisión del sistema LZB y los trenes pasan a circular con el sistema de Bloqueo de Señalización Lateral (BSL).
Iryo propone que se estudie, entre otras alternativas, limitar a 40 kilómetros por hora la velocidad de los trenes que circulen con el sistema BSL y con el sistema ASFA como protección cuando se produzca una pérdida de transmisión del LZB. La medida es similar a la reclamada en los últimos días por Semaf, que ha pedido, también por carta a la AESF, que no se permita a los trenes de alta velocidad reanudar la marcha normal cuando pueda haber más de un tren en el mismo cantón y se active el BSL por fallo del LZB o del ERTMS.
Por su parte, Renfe trabaja en un documento de instrucciones para sus maquinistas que incluye la misma consigna de impedir que circulen a marcha normal cuando cae el sistema LZB.
El origen de estas propuestas es el accidente ferroviario de Urda (Toledo), en el que han fallecido 69 personas. Cinco días después, la investigación apunta a una cadena de fallos: tras una caída del sistema de seguridad LZB, una orden del centro de control de Adif autorizó al AVE de Renfe a reanudar la marcha a velocidad normal, con un límite de 200 km/h, pese a que un tren de Iryo estaba detenido delante en el mismo cantón.
Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.